Qué saber sobre los efectos del envejecimiento en la piel
El envejecimiento puede afectar la piel de diversas maneras. Las personas pueden notar arrugas, piel seca u otros cambios, como manchas de la edad. Sin embargo, existen maneras de proteger la piel y reducir el riesgo de ciertos problemas cutáneos.
El envejecimiento es un proceso natural que puede afectar todos los aspectos del cuerpo, incluida la piel.
Existen dos tipos de procesos de envejecimiento cutáneo: intrínseco y extrínseco:
- Intrínseco (cronológico): Afecta a toda la piel, incluidas las zonas que suelen estar protegidas del sol.
- Extrínseco: Es inducido por la exposición crónica a la radiación UV, el tabaco y otros contaminantes. Se solapa con el proceso de envejecimiento intrínseco.
El envejecimiento intrínseco afecta a todos. El envejecimiento extrínseco, también conocido como fotoenvejecimiento, suele afectar a quienes tienen una exposición crónica a la luz solar.
Existen diversas maneras de proteger la piel para ayudar a reducir los signos del fotoenvejecimiento y disminuir el riesgo de otros problemas cutáneos.
Efectos del envejecimiento en la piel
A medida que las personas envejecen, su piel cambia. Pueden notar que se vuelve más fina y no luce tan tersa como antes.
El envejecimiento hace que la capa externa de la piel se vuelva más fina, más pálida y menos elástica. Los vasos sanguíneos también se vuelven más frágiles con la edad, lo que puede provocar hematomas con mayor facilidad. Las personas mayores también pueden producir menos grasa y sudor en sus glándulas.
Influencias que afectan el envejecimiento de la piel
Existen muchos factores que pueden influir en cómo el envejecimiento afecta la piel, como:
- Cambios hormonales (menopausia): Estos pueden provocar que la piel se vuelva más seca y fina.
- Exposición a los rayos UV: Con el tiempo, la exposición a la luz UV (luz solar) puede provocar envejecimiento prematuro de la piel, cambios en su textura, arrugas y, en algunos casos, cáncer de piel.
- Pérdida de elastina y colágeno: Esto puede provocar la aparición de arrugas, un aspecto envejecido y mayor fragilidad en la piel.
Piel seca y con picazón
Los adultos mayores suelen desarrollar zonas secas en la piel, generalmente en:
- codos
- antebrazos
- piernas
Estas zonas pueden picar y sentirse escamosas o ásperas.
Existen varias razones por las que los adultos mayores pueden experimentar piel seca, además de los cambios típicos propios de la edad. Estos pueden incluir:
- No beber suficiente agua
- Vivir en un ambiente seco
- Fumar
- Pasar demasiado tiempo al sol
Qué hacer y qué no hacer para la piel seca
Sí:
- Usar cremas hidratantes como cremas, lociones y ungüentos a diario
- Usar agua tibia y jabón suave al ducharse o bañarse
- Usar un humidificador, que es un aparato que humedece el aire
- Beber mucha agua y otros líquidos para mantenerse hidratado
No:
- Usar agua caliente al bañarse o ducharse
- Usar demasiado jabón, antitranspirante o perfume
- Fumar o pasar demasiado tiempo bajo la luz solar directa
Moretones
Las personas mayores pueden notar que se les forman moretones con más facilidad que cuando eran más jóvenes, y estos también pueden tardar más en sanar.
Ciertos medicamentos también pueden causar moretones. Si una persona nota moretones en su cuerpo y no sabe cómo se los hizo, es recomendable consultar con un profesional de la salud.
Manchas de la edad y acrocordones
Las manchas de la edad, antes conocidas como «manchas hepáticas», son manchas marrones y planas en la piel, a menudo resultado de muchos años de exposición al sol. Son más grandes que las pecas y suelen aparecer en:
- manos
- brazos
- espalda
- cara
- pies
Los acrocordones son pequeñas protuberancias de piel, generalmente de color carne, con una superficie elevada. Estas protuberancias suelen volverse más comunes con la edad. Aparecen con mayor frecuencia en las siguientes zonas:
- cuello
- párpados
- pliegues corporales, como:
- axilas
- pecho
- ingle
Tanto las manchas de la edad como los acrocordones suelen ser inofensivos. Sin embargo, los acrocordones pueden irritarse debido a la fricción. Si alguna de estas molestias le molesta, puede consultar con un profesional de la salud.
Prevención de manchas de la edad
Puede prevenir la aparición de manchas de la edad usando un sombrero y protegiendo su piel de los rayos UVA y UVB del sol.
Proteger la piel del sol puede ayudar a prevenir muchos problemas cutáneos, incluido el cáncer de piel.
¿Qué es el fotoenvejecimiento?
El fotoenvejecimiento es el daño solar a la piel. Con frecuencia, se trata de un envejecimiento prematuro, y en ocasiones peligroso, debido a la exposición al sol.
Los signos del fotoenvejecimiento incluyen:
- Arrugas
- Pérdida de elasticidad en la piel
- Aumento de la pigmentación en la piel
- Manchas de la edad
- Enrojecimiento u otras decoloraciones, también conocidas como telangiectasias
- Textura áspera e irregular de la piel
- Capilares rotos (arañas vasculares), generalmente alrededor de la nariz o el pecho
¿Quiénes son más susceptibles al fotoenvejecimiento?
Los dermatólogos utilizan la escala de Fitzpatrick para determinar el fototipo de piel y evaluar el riesgo de fotodaño.
- Tipo I:
- piel pálida
- ojos claros
- cabello rubio o pelirrojo
- Siempre se quema y no se broncea
- Tipo II:
- piel blanca
- ojos claros
- Se quema fácilmente y puede que no se broncee
- Tipo III:
- piel medianamente clara
- Puede quemarse inicialmente y luego broncearse
- Tipo IV:
- piel morena clara
- Se broncea fácilmente con quemaduras mínimas
- Tipo V:
- piel morena mediana
- Rara vez se quema
- Tipo VI:
- piel morena oscura o negra
- Nunca se quema
Todas las personas necesitan protección solar, sin importar su tipo de piel. Incluso si la piel de una persona rara vez se quema, aún puede correr el riesgo de cáncer de piel.
Cambios en la piel a tener en cuenta
Algunos cambios en la piel son consecuencia del envejecimiento típico: arrugas, sequedad y hematomas. Sin embargo, otros cambios pueden ser un signo de afecciones cutáneas más graves.
Cáncer de piel
El cáncer de piel es el tipo de cáncer más común en Estados Unidos. La Fundación del Cáncer de Piel informa que aproximadamente 1 de cada 5 personas en Estados Unidos desarrollará cáncer de piel para cuando alcance los 70 años.
Cualquier persona, con cualquier tipo de piel, puede desarrollar cáncer de piel. Sin embargo, los adultos mayores y las personas de piel clara que desarrollan pecas con facilidad tienen un mayor riesgo.
Es importante que las personas se revisen la piel mensualmente para detectar cambios que podrían ser un signo de cáncer de piel, incluyendo:
- Nuevos crecimientos
- Llagas que no cicatrizan
- Lunar sangrante
Si una persona nota algo inusual, debe consultar con un profesional de la salud.
ABCDE del cáncer de piel
El cáncer de piel en etapa temprana (melanoma) puede presentar signos específicos. Recordar el ABCDE (Fuente confiable) puede ayudarle a saber qué debe tener en cuenta:
- A — Asimetría significa que una mitad del crecimiento se ve diferente a la otra.
- B — Bordes irregulares.
- C — Cambios de color o presencia de más de un color.
- D — Diámetro mayor que el de una goma de borrar.
- E — Evolución significa que el crecimiento cambia de alguna de las siguientes maneras:
- tamaño
- forma
- síntomas, como picazón o sensibilidad
- superficie, especialmente sangrado
- matices
Afecciones cutáneas comunes en adultos mayores
Otras afecciones cutáneas comunes en adultos mayores incluyen:
- herpes zóster
- rosácea
- enfermedades autoinmunes
- infecciones cutáneas
Si cree que podría tener una afección cutánea, puede consultar con un profesional de la salud.
Cómo proteger tu piel
Hay maneras de proteger tu piel para mantenerla sana.
- Limita el tiempo de exposición al sol.
- Usa protector solar con FPS 15 o superior, con la etiqueta «amplio espectro».
- Usa ropa protectora, como un sombrero de ala ancha y gafas de sol.
- Evita el bronceado y el uso de camas solares o lámparas solares.
Resumen
El envejecimiento puede afectar la piel de diferentes maneras. Puede provocar arrugas, pérdida de elasticidad, sequedad o picazón, y hematomas más frecuentes.
Algunos cambios en la piel son consecuencia del envejecimiento natural. Sin embargo, otros cambios, a veces más graves, se deben a la exposición al sol (fotoenvejecimiento).
Es importante revisarse la piel mensualmente para detectar cualquier cambio. Si se observan cambios en la piel o nuevas protuberancias, se recomienda consultar con un profesional de la salud.
Versión original: Medical News Today
